Muchos de mis clientes buscan una sola cosa: ser exitosos, que se traduce en vender más; en realidad no les importa la teoría o conocer los beneficios del inbound marketing, todo son pretextos. Por lo anterior, de cada cliente he aprendido algo de los fracasos y de las victorias por lo que lo puedo resumir en algunos puntos para que además de que se pueda realizar un buen trabajo también se tenga una buena relación con ellos.

 

Dirás: sí claro, cómo tratar a un cliente, pero si no tengo ninguno, ¿qué hago? Lo que me ayudó fue trabajar en agencias y conocer gente; es decir, te vas haciendo de amigos que te recomiendan con otros amigos y así se consiguen algunos trabajos, la otra forma es la más complicada y requiere de mucho esfuerzo pero también funciona.

 

Primeramente, muchos profesionales hablan con sus clientes como si los entendieran, es decir, háblales en su propio idioma, no hace mucho me encontré con cierto grupo de personas que se dedicaban a hacer campañas pagadas que se negaban fuertemente a dar accesos a la cuenta de analytics vinculada al sitio. Después de informarle al cliente que era dueño de su información le dieron acceso y salieron a la luz las deficientes y caras campañas; desafortunadamente ya era muy tarde y el retorno de inversión era pésimo, ese e-commerce no lo logró y el cliente estaba muy desconfiado para volver a invertir.

 

Máxima 1: Trata a el negocio de tu cliente como si fuera tuyo

Máxima 2: Nunca subestimes a tu cliente, el que sepas más del mundo digital no te hace mejor persona o más profesional

 

En alguna otra ocasión tuve un cliente que me dejaba muy buenos ingresos; sin embargo, no me esforcé lo suficiente y cobré por un trabajo regular, que si bien aumentó el tráfico orgánico no dio el toque de distinción que ahora caracteriza a mi trabajo que es ser atento con el cliente y dar resultados que repercutan en la venta u objetivo específico no importa si es grande chico o mediano, todos requieren la misma calidad.

 

Máxima 3: Trata a todos tus clientes como si fueran el último y el primero

Máxima 4: No priorices la ganancia, prioriza la calidad de tu trabajo

 

Existen tres tipos de clientes básicamente: los que te dejan trabajar y solo te ven en el reporte final; los que te dejan trabajar, no ven el reporte final y se quejan después y los que están sobre ti todo el tiempo cuestionado todo y queriendo infinidad de cosas que salen de su desmesurada imaginación. No obstante, es posible tratar con los tres de buena manera sin descuidarlos; es decir, involucra al que te ignora, pon límites al exigente y trabaja a tu ritmo en relación directa con el presupuesto.

 

Máxima 5: No descuides a tus clientes ellos confían en ti

 

 

Ser freelancer es un camino muy difícil, pero lleno de aprendizaje y retos que harán que seas un profesional de calidad o que claudiques en el intento. Recuerda que cada acierto y cada fracaso tienen su aprendizaje muy valioso en tu carrera, descubre nuestro servicio de consultoría y entra a la era digital por medio del inbound marketing.